jueves, 9 de septiembre de 2010

Paredes pintadas.

Hoy voy hablar de lo mas vulgar que veo rutinariamente, los grafitis en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededores. El conjunto de letras ilegibles, frases pegadizas de obviedades o reclamos a un gobierno en particular, son odiosas. Esta forma de expresión cavernícola afecta y arruina las fachadas de edificios antiguos, de hermosa arquitectura y también amarga los mármoles de edificios modernos. Las paredes recién pitadas sufren por los criminales del aerosol, un buen ejemplo de ello es la catedral de Buenos Aires, que tiene que ser pintada todos los meses. “Cuando se pintan lugares como el Cabildo o la Catedral, aparece una doble función comunicativa: por un lado, la que expresa el mensaje mismo; por el otro, el desafío a un símbolo cívico”. dice el sociólogo Horacio González, pero para mi es una variable mas de la norma Argentina: joderás a todo lo que mas pueda sin importar el prójimo.Creo que ninguno de nosotros ha visto alguien en pleno acto ilícito, porque estoy seguro es que es totalmente ilegal, nadie quiere su casa pintada de esa forma, mucho menos su lugar de trabajo o su escuela, pero joder, andan duendes con pinturas. 
También puedo asegurar que los políticos y sus publicidades pintadas son la peor tradición propagandística en la argentina. A todas las personas que hacen las campañas políticas les comunico que ya se invento la radio, la tv, Internet, y los diarios. ¿Es necesario pintar toda una ciudad con sus nombres? ¿Acaso votamos al apellido que más vemos? Si es así estamos sumidos en una gran estupidez, y la única teoría comunicacional que funcionaria seria la hipodérmica.
Pueden decirme que es es barato y todo el mundo lo ve, pero yo no quiero estar rodeado del apellido del próximo que me va a engañar en todas partes mientras voy en el bus, tampoco quiero "ver que escribe en mi pared la tribu de mi calle",no me interesa, además, nunca escuche esas bandas que se publicitan en las cortinas metálicas de once ¿Y usted?.
Pero no todos lo que veo es feo y desagradable a la vista, creo en la expresión de un mural bien logrado, en los cuales el dueño de la fachada deja hacerlo,donde lo que se pinta es un paredón abandonado, que estaba peor antes de haber sido dibujado, que se lo retoque de forma artística o con el fin de transmitir algo bueno a la sociedad, sin ser un mamarracho inentendible de jeroglíficos urbanos y modernos que ninguno de nosotros quiere VER.

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